Toxina botulínica
Suaviza arrugas y renueva tu piel
¿Qué es?
Es una proteína purificada que se aplica en pequeñas dosis para relajar temporalmente los músculos responsables de las arrugas dinámicas, es decir, aquellas que se forman con la gesticulación repetida.
¿Cómo funciona?
La toxina botulínica bloquea la transmisión de impulsos nerviosos a los músculos específicos, impidiendo su contracción excesiva. Esto suaviza visiblemente las líneas de expresión y previene su profundización.

Suaviza arrugas en frente, entrecejo y contorno de ojos visiblemente.
Previene la aparición de nuevas líneas de expresión de forma progresiva.
Rejuvenece el rostro sin alterar tu expresión natural ni gesticulación.
Procedimiento rápido, seguro y con mínima molestia durante la aplicación.
Efectos temporales, naturales y completamente reversibles con el paso del tiempo.
Zonas de aplicación
- Frente
- Entrecejo
- Patas de gallo
- Sonrisa gingival
- Cuello
- Mandíbula
- Zona peribucal
¿Cuántas sesiones necesito?
Una sesión cada 4 a 6 meses, dependiendo de la respuesta muscular y el objetivo estético del paciente.
Resultados y duración
Los efectos se observan entre 3 y 5 días después de la aplicación y alcanzan su punto máximo a los 15 días. Los resultados se mantienen entre 4 y 6 meses.
Cuidados posteriores
No acostarse durante las primeras 4 horas. Evitar masajes en la zona tratada, exposición a calor intenso (saunas, ejercicio vigoroso) y consumo de alcohol el mismo día.
Solicita tu diagnóstico personalizado y recupera una expresión fresca y relajada con Botox®.